Puntera amplia
Debe permitir movimiento libre de los dedos sin compresión.
GUÍA PRÁCTICA
Un buen calzado acompaña su crecimiento, protege sus pies y les da libertad para explorar el mundo con seguridad.
Hoy caminan, mañana llegan más lejos ♡

CRECER CON LIBERTAD
El pie infantil está en desarrollo. El calzado debe protegerlo sin impedir el movimiento natural ni comprimir los dedos. La comodidad, el ajuste y el uso previsto importan más que seguir una regla rígida única.

ANTES DE COMPRAR
Debe permitir movimiento libre de los dedos sin compresión.
Debe existir espacio funcional suficiente delante de los dedos, sin convertir una cifra única en regla universal.
Debe sujetar el pie sin apretar y mantener el talón estable.
La flexión debe ser coherente con el movimiento del pie y el diseño del calzado; no significa doblarse por cualquier parte.
Debe favorecer ventilación y manejo de humedad.
Debe aportar seguridad según superficie y actividad.
REVISAR EL AJUSTE
Durante el crecimiento conviene revisar el ajuste regularmente y antes si aparecen molestias o cambios. No existe una periodicidad absoluta válida para todos los niños.
CALZADO HEREDADO
No convertir “nunca usar calzado heredado” en una regla absoluta. Revisa estado, ajuste, higiene, desgaste y deformación. Si está deformado, deteriorado o no se adapta correctamente al pie del niño o niña, no debería utilizarse.
SEGÚN SU ACTIVIDAD
La recomendación debe adaptarse a actividad, superficie, clima y necesidades del niño o niña.
GUÍA VISUAL
Observa el mismo calzado desde distintos ángulos. Las zonas marcadas corresponden a aspectos prácticos que puedes revisar sin convertir el dibujo en un diagnóstico.
CIERRE
Elegir bien el calzado es una forma de cuidar el presente y futuro del niño o niña. Ante dolor, molestias persistentes o dudas sobre sus pies, busca una evaluación profesional.
Acompañemos cada etapa de su camino ♡
